Presentación
ContraLuz Mural, la pintural mural como oficio
Hace tiempo elegimos la Pintura Mural como oficio y medio de expresión; no nos alcanzaba ni
nos alcanza limitarnos a la obra individual, ni el circuito de circulación existente; creíamos, creemos, que
es necesario trabajar desde otro lugar, el público, para recuperar el rol movilizador del Arte; elegimos
agruparnos y poner nuestra obra al servicio de la lucha de nuestro pueblo por los derechos sociales;
trabajamos en calles, plazas, fábricas; nos formamos y formamos nuevos compañeros. En el muralismo
reunimos además, dos cuestiones centrales para nosotros: arte y militancia popular.
Desde este posicionamiento nos constituimos orgánicamente, privilegiando las respuestas
colectivas a las individuales; generamos prácticas y métodos pedagógicos de creación y trabajo
colectivos, formando y contribuyendo a conformar grupos primero y equipos después, a través de
capacitaciones, seminarios y acciones conjuntas. La resultante de esta labor fue la creación -hacia
2002- de la Red Muralista, organización con perspectivas de desarrollo nacional.
Nuestro trabajo pretende ser continuidad y profundización de las experiencias desarrolladas por
el mítico “Taller Mural” y por el grupo “Espartaco”, buscando en el hacer nuestra propia estética.
Hoy, Contraluz Mural lleva diez años de trabajo; nacimos en un sindicato, nos fuimos de él,
crecimos cuantitativa y cualitativamente, y actualmente estamos conformados como Cooperativa de
Trabajo. Las obras murales realizadas suman alrededor de 1.100 metros cuadrados.
Todo arte y disciplina tienen un método. Para nosotros, la realización de una obra requiere de
un análisis profundo de la estructura edilicia y de los muros a trabajar, en relación a la velocidad del
tránsito del espectador y de los puntos fijos de observación. Las conclusiones de este análisis, junto al
estudio de otras variables (movimiento del sol, entorno, etc.) determinan la estructura general del nuevo
mural: direccionalidad de movimientos de volúmenes primarios y secundarios, relaciones de tamaño,
tensiones, nivel de contraste, paleta. Este método, llamado composición poliangular, fue desarrollado
por el pintor muralista mexicano David Alfaro Siqueiros para espacios de interior, y adaptado por
nosotros a espacios exteriores. Supone trabajar -entre otras- en las zonas más activas de la arquitectura,
la lectura de la obra en movimiento, y la corrección de las distorsiones desde los lugares más angulares
de observación.
Así es que nuestro dibujo es de carácter geométrico volumétrico, lo que nos permite corregir en
el mismo sentido las distorsiones que generan la distancia y el movimiento. El mismo planteo aplicamos
para el color -en tanto forma- por lo que lo organizamos en grandes masas por áreas o pantallas según
la necesidad del planteo plástico y de su emplazamiento interior o exterior.
Nuestro concepto de Pintura Mural es el Monumental, nuestra imagen figurativa, nuestro lenguaje
realista-expresivo, y -por supuesto- nuestras temáticas, públicas. Nuestro objeto, la construcción de un
arte vivo, capaz de conmover y de generar subjetividades nuevas.
Trabajamos para que el Arte Mural tenga presencia en edificaciones gubernamentales, sociales,
sindicales, cooperativas, fábricas, escuelas, estadios, complejos habitacionales; para resignificar y
transformar el espacio público, y para recuperar el Arte para disfrute de todos.
